La mejor parte de Enseñanzas de Jesús para el sufrimiento
Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una paraíso eterna, que supera toda medida. Porque no tenemos puesta la inspección en las cosas visibles, sino en las invisibles: lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es infinito.«No penséis que yo he venido para poner la paz en la tierra; no soy yo el que la he trastornado, sino que